para morir

Lunes no era día para morir. Tenía clases el martes de una de sus materias favoritas y un examen importante el miércoles después del consejo de estudiantes, no había pagado la tarjeta de crédito ese mes y le debía 50 a Fran. No, definitivamente ese no era día para morir. Pensar todo eso le parecía absurdo mientras los dos delincuentes lo apuntaban, demasiado jóvenes para tener armas de ese calibre, por cierto. No tenía idea de la marca, pero lucían enormes y bastante nuevas. Los dos que las empuñaban lucían pequeños y bastante nuevos también. Acababa de salir de casa de unos amigos, de ver un partido de fútbol, de tomarse una cerveza y decir ‘me voy a medianoche porque tengo clase a primera hora’. No había recorrido mas de una cuadra cuando lo interceptaron un par de jóvenes en motocicletas que ahora le exigían entregara el auto, el celular y el dinero que llevara; ni siquiera era un vehículo último modelo, aunque lo tenía bien cuidado, su tía siempre bromeaba por el tiempo que pasaba limpiando el auto. ¿Alguna vez alguien está listo para morir? Imposible de saber. Dudaba que siquiera los suicidas lo estuvieran. Morir, separarse de todo lo conocido, de lo que se es, de lo que se quiere ser. Tía Magda con su maravilloso humor y su calidez, no ver mas a Magda, la mamá mas estupenda que alguien hubiese podido imaginar, una amiga también, una tremenda amiga. Imposible. Eso la haría sufrir tanto. Había silencio en la calle, pobre la luz, fresca la brisa. Los segundos, los pocos minutos, parecían extenderse de forma irreal, como si la capacidad de pensar estuviese ampliada y superara el tiempo. Trató de razonar, no tendría para comprar otro auto, bastante le había costado para pagar ese de segunda mano. Abrió la puerta y salió, tratando de moverse despacio, dejó las llaves puestas. Les entregó la billetera. Uno de los asaltantes sudaba a mas no poder, peligrosamente nervioso. El no se sentía nervioso, sólo preocupado, aunque los latidos de su corazón le retumbaban en los oídos, extraña sensación. Quizás sí estaba asustado, debería estarlo. Mejor no pensar en gastos que no importaban en verdad. Cuando nos vamos a lo elemental, las cosas son sólo cosas. Sí, lo mejor era entregarles lo que pedían y salir de ésta, seguir en la lucha diaria, por salir adelante, por graduarse, por tener una vida satisfactoria. ¡Catalina! no le había dicho a Cati lo que sentía por ella, al menos no directamente, claramente ¡que tontería dudar tanto! Sorprendente todo lo que le venía a la mente. Su celular comenzó a sonar y automáticamente se llevó una mano al bolsillo donde lo llevaba. Ni siquiera oyó el disparo.

© derechos reservados. mEc. 2009

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4 comentarios sobre “para morir

    Marisa Possetti escribió:
    12 diciembre 2009 en 10:22 am

    Gracias, Maru por mandarme el link; cada vez que quiero hacer eso a mí no me sale.

    Sabés que siempre paso por aquí.

    Es bueno, Maru, como todo lo que escribís.
    Y debo decir que me dejó un poco triste. Me parece terrible lo que hoy en día, en casi todo el mundo, le pasa a la gente en las calles. Vivimos quizá hoy más que nunca en un mundo tan difícil!
    Nadie está preparado para morir y nadie está preparado para la muerte de otros. Hace poco murió de una manera trágica el dueño del gimnasio a donde íbamos, a la vuelta de casa. Desde entonces estoy con un poco de miedo de todo.
    A veces, uno quisiera irse a vivir a un pueblito olvidado.

    Seguí escribiendo, Maru.

    maru respondido:
    12 diciembre 2009 en 11:03 am

    Gracias Marisa.
    La inseguridad en general es en verdad terrible.
    Seguiré, no logro escribir tanto como querría, pero de vez en cuando las palabras s imponen y tengo que darles su espacio.

    Ale escribió:
    14 diciembre 2009 en 11:54 am

    Buena historia, maru. Por lo bien escrita y porque cuenta el horror cotidiano. Yo también a veces quisiera irme a un pueblito escondido, donde nadie esté preparado para matar.

      maru respondido:
      14 diciembre 2009 en 12:21 pm

      Amiga mía, el horror cotidiano es un término muy apropiado. Me alegro que te haya gustado.

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